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Siempre nos quedará París (O esos trenes que no pasarán por Jaén)

Siempre nos quedará París (O esos trenes que no pasarán por Jaén)

 

Seis horas y media tarda el Ave en dejarte en París. Las redes de alta velocidad de Europa se unen a fin. ¡Albricias! Ya somos una unidad de destino en lo viajero. Nos asomamos al futuro a más de trescientos kilómetros por hora y parece que las crisis, los problemas, los dolores de cabeza se quedan atrás. Me confieso enamorado del tren. Disfruto con él habitualmente. O lo intento. Hace algunas fechas  nos apresuramos a abordar el MD con destino a Madrid. Como me gusta repetir, los trenes de Jaén no tienen esos nombres ampulosos que te hacen soñar con volar sobre raíles. No son Alaris, ni Altaria, ni Avant ni, claro está, Ave. Dicen que quizá en un futuro cercano sean de velocidad alta, que no de alta velocidad. Veremos. El caso es que  quisimos buscar el vagón correspondiente. Vano intento. Los indicadores luminosos de las puertas no funcionaban. Solo la intuición y aquellas primitivas clases de matemáticas en las que aprendimos a contar nos indicaron cuál podría ser el nuestro. Pero no acertamos. Desde que la moda de la doble cabina se implantó en los convoyes  nunca se sabe si el tren (de Jaén) va o viene, por lo que ignoras si el asiento que has elegido en la web será o no en el sentido de la marcha y tampoco si empieza en el vagón uno o en el cuatro. Hubo incluso un día en que al cambiar de modelo sin previo aviso el vagón cinco había desaparecido y las sufridas gentes hubieron de distribuirse “al tresbolillo” por los restantes a  pesar de su reserva previa. Pero los problemas seguían. La megafonía no funcionaba. Solo un gruñido entrecortado avisaba de las paradas. Y, asómbrense, de todos los baños solo uno estaba en servicio. Imaginen su estado al pasar unas horas. Interrogado el revisor sobre la tercermundista situación nos dijo, no sin cierto azoramiento, que el mantenimiento era nulo. Ni que decir tiene la inquietud que eso nos produjo. Los recortes, afirmó bajando la cabeza.

¿Acaso no merece Jaén un servicio ferroviario de calidad? ¿Se lo pedimos a los Reyes? Cuatro largas horas a Madrid. Un poco más y llegamos a… Eso, siempre nos quedará París.

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